domingo, 24 de noviembre de 2013

Al rescate de los "celulómatas", los que no le sacan la vista al teléfono

Un grupo de estudiantes de la UBA sale a la calle y, con carteles y otras intervenciones, alerta a los transeúntes para que no pierdan contacto con el entorno y no se conviertan en virtuales autómatas. Los riesgos para la salud.

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Caminar por la calle no sólo puede presentar obstáculos como baches, baldosas flojas, las mantas de los vendedores ambulantes y mascotas revoltosas, sino que también es común toparse con "celulómatas", personas que no miran por dónde caminan, sino únicamente al teléfono móvil. Revisan constantemente las entradas en todas las aplicaciones, chequean chats y mantienen realidades virtuales mientras caminan por las veredas o cruzan las calles, en las plazas, playas y montañas. La vista siempre es la misma: la pantallita luminosa.
 
Dos equipos de estudiantes de Ciencias de la Comunicación de la UBA, de la orientación de publicidad, se propusieron demostrar todo lo que se puede perder por mirar el celular. Para lograrlo, crearon campañas de concientización sobre el uso responsable de los dispositivos móviles en la vía pública.
"Un 'celulómata' es aquella persona que, por estar pendiente del celular, cuando camina por la calle se pierde todo lo que pasa a su alrededor. Suele chocarse a las personas, se tropieza, se golpea y, en los casos más extremos, camina como un robot arrastrando los pies. Es muy fácil reconocerlo, sólo basta con salir a la calle y observar a las personas que llevan un celular en la mano", cuentan las integrantes de "Celulómata", una de las campañas de bien público, a través de su cuenta de Facebook.
La campaña aconseja guardar un rato el celular mientras se camina por la calle, y prestar atención a todo lo que sucede alrededor. 
"Cuántas veces uno paga el boleto del subte por no darse cuenta de que los molinetes estaban liberados", ejemplificó Jorgelina Castiello, una de las creadoras de la campaña, y agregó: "¿A quién no le gustaría ver una vaca volando? En el extraordinario caso de que pudiera suceder, el celulómata no lo notaría." Las intervenciones realizadas en las veredas, parques y plazas constan de recreaciones de hechos fantásticos como un cocodrilo haciendo asado, un sapo leyendo, un pato patinando o un delfín tomando mate.
El fanatismo por estar conectados siempre y a cada paso se hace evidente. Basta con notar cómo camina la gente por la calle para ver situaciones de lo más cómicas, como quienes se chocan contra los postes de luz, con teléfonos públicos o con otros seres humanos. Sin embargo, además de situaciones graciosas, la obsesión celular puede ocasionar accidentes, ya que muchas veces quienes van atados al móvil no miran al cruzar la calle. Según el segundo estudio observacional sobre hábitos y cultura vial de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, el celular es uno de los principales factores de distracción, que alcanza al 21% de los peatones y al 5,4% de los motociclistas.
Otra de las campañas es "A un paso", que también intenta dar cuenta de las consecuencias de no poder apartar la vista del teléfono móvil. "Uno puede estar a un paso de cometer un papelón o de perderse lo que sucede por el bendito celu", contó Agustina del Molino Torres, una de las cuatro creadoras del proyecto. Ayer, las jóvenes estudiantes realizaron una intervención creativa en la plaza Mitre de San Isidro. Colocaron carteles en los postes de luz, con la advertencia "Cuidado, vas a hacer un papelón", y clavaron algunos otros en el pasto, alertando sobre la importancia de estar conectados con el medio ambiente. "Buscamos aconsejar y advertirles a las personas, con toques de humor, ironía y exageración, que el uso indebido de los móviles 
puede provocar que ciertas características de conductas humanas, como pueden ser la distracción o la ansiedad, pueden transformarse en trastornos más importantes y volverse imprudentes u obsesivos", explicó Agustina. La gente que pasaba por el lugar advertía los mensajes, se acercaba a preguntar de qué se trataba y de inmediato se sentía identificada con alguna característica del celulómata. Luego de explicarles, las chicas les entregaban llaveros para el celular, "para que cada vez que lo miren, sepan que se están perdiendo de algo". «
 
 
El uso
5%
de los automovilistas a nivel nacional utilizan su celular mientras conducen, según la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
 
El riesgo
4
veces suben las chances de sufrir un accidente para quienes manejan con celular. Es como hacerlo con 0,8 de alcohol en sangre.
 
 
En las redes
Las cuentas
Tanto "A un paso" y "Celulómata" tienen cuentas propias en Facebook, creadas por los integrantes, y también en Twitter @AunPasoCelular y @celulomata.
 
 
Problemas de salud
El Ministerio de Salud de la Provincia informó que los servicios con más concurrencia por consultas relacionadas con las nuevas tecnologías son: oftalmología, traumatología y salud mental.
"Las afecciones en la salud por los comportamientos relacionados a lo que se llama la 'vida online' aparecen cada vez con más frecuencia en las personas, sobre todo en la franja que va desde los 12 a los 40 años", informó el titular de la cartera, Alejandro Collia, y destacó que "lo que debemos saber, y lo que tratamos con los pacientes, es que es posible modificar las conductas tecnológicas que afectan nuestra salud".
Uno de los mayores inconvenientes de estar varias horas mirando una pantalla es el cansancio visual y la falta de lubricación en los ojos.
Al respecto, la jefa del servicio de oftalmología del hospital provincial Rossi de La Plata, Leticia Huarte, explicó que frente a una pantalla disminuye la frecuencia del parpadeo entre un 30% y el 40 por ciento.
Otra de las consultas más recurrentes tiene que ver con los problemas traumatológicos, entre los que se encuentran las contracturas cervicales causadas por usar los teléfonos mientras se camina, y sostenerlos flexionando el cuello.
Con respecto a los problemas de salud mental relacionados con el uso excesivo de nuevas tecnologías, los casos más comunes se dan a través de la llamada tecnoadicción o adicción a la tecnología.
La necesidad de estar conectados las 24 horas, aun cuando dormimos, estar pendiente de lo que pasa en las redes sociales todo el tiempo, no concebir la idea de salir sin celular, quitarle horas al sueño y dárselas a la pantalla: todos, síntomas de que algo no va muy bien.
"La compulsión a la repetición nos permite establecer un claro limite diagnóstico para determinar cuándo se está frente a una adicción y cuando no", explicó Mauricio González, director de capacitación de la Subsecretaria de Salud Mental y Atención a las Adicciones. Sin embargo, los especialistas alertan que debe tenerse en cuenta que, por lo general, tiene que haber una predisposición o vulnerabilidad psicológica individual para desarrollar un cuadro de adicción a la tecnología. 

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